Violencia conyugal o de pareja:

Se refiere al maltrato que ocurre entre los integrantes de la pareja,  este tipo de maltrato afecta a toda la familia, produce un quiebre en la vida de la pareja ya que altera la definición por la cual la pareja y familia viven juntas, que es la de cuidarse y respetarse mutuamente. Ello tiende a provocar una sensación de inseguridad tremenda en los integrantes de la pareja y de la familia.

En nuestro país una de cada cuatro mujeres vive maltrato de algún tipo por parte de su pareja  el maltrato hacia el hombre es mucho menos frecuente, y es difícil detectarlo por factores culturales: los hombres no se atreven a denunciar que son agredidos por una mujer, sea física, psicológica o sexualmente. Las estadísticas dicen que  62% de los hogares que viven violencia intrafamiliar, el 25% de los casos corresponden a cruzada (ambos se agreden) y aproximadamente el 2% de los casos a violencia hacia los hombres, el resto (63%) corresponde a violencia  hacia la mujer. Sernam

En lo que va del año 2009, han muerto 20 mujeres  por causa de las múltiples agresiones de sus esposos, parejas o ex parejas, en el año 2008 ocurrieron 59 femicidios

Violencia contra la mujer en el espacio domestico: toda forma de violencia infringida en contra de la mujer por su condición de género por parte de su pareja o ex pareja”

Debemos empezar a estar atentos a nuestro lenguaje sexista, a la educación de nuestros hijos, a nuestros roles en la sociedad, a las agresiones verbales, sobre todo, a nuestro pensamiento sí y del otro, como cuando sin darnos cuenta nos encontramos sintiendo y actuando o haciendo sentir como seres humanos de segunda clase. La violencia al interior de la pareja sigue siendo un fenómeno de importancia en el país.

Porque mi pareja me agrede, si alguna vez nos amamos…

Ambos integrantes de la pareja dejan o nunca han aprendido a comunicarse, se ven envueltos por distintas razones, en una relación violenta,  ya sienten que no hay posibilidades de salir de la situación. La relación de amor que al principio permitía aceptar las situaciones violentas para no perder al otro, comienza a ser reemplazada por temor y rabia. Así las victimas viven un verdadero infierno de desconfianza, rabia con el otro (por una sensación de desamor o injusticia), temor de perder al otro, junto con una sensación de rechazo y miedo. Esto confunde y hace que por lo general los agredidos se sientan culpables de provocar a los agresores,   por  otra parte el resto de la familia también vive las consecuencias de la violencia al interior de la pareja. Además de la tensión, el dolor de ver a sus seres queridos hacerse daño, en una relación de pareja, la violencia va apareciendo progresivamente y, vista desde dentro, la curva ascendente de la misma no es evidente.

La primera agresión normalmente no se identifica como el comienzo del llamado ciclo de la violencia, sino como un hecho aislado. La mayoría de las mujeres no saben que están inmersas en una situación que nunca va a acabar a no ser que hagan algo, intentan minimizar la situación pensando que por magia las cosas cambiaran. Lo importante es llegar a comprender que la violencia no pasa por si sola, que las víctimas necesitan ayuda, la persona que alguna vez amaron necesita ayuda profesional.

Los síntomas que hay que observar…

En el pololeo: Últimamente son frecuentes las noticias de mujeres heridas o golpeadas, inclusive muertas, por sus parejas. Las que han buscado ayuda han reconocido que desde la época de sus pololeo aparecían detalles que al pasarlos por alto no les permitieron darse cuenta de lo que vendría después.

El excesivo control de nuestros actos no es  sano: si él, por ejemplo, llama constantemente al trabajo o a la casa para saber qué está haciendo ella, se toma como un signo de amor y de preocupación hacia la mujer amada. Si se enoja porque llegamos 10 minutos tarde a la cita, lo atribuimos a un exceso de responsabilidad y puntualidad. Cuidado

El afecto para ellos no es compartible.

La primera etapa pudiera decirse que transcurre fundamentalmente en ese tipo de control posesivo. Los celos de este tipo prácticamente aparecen en todos los hombres violentos.

¿conociste bien a su familia de origen?

Es muy importante conocer a la familia del futuro esposo y cómo transcurrió su infancia. Los hombres violentos en su mayoría proceden de hogares donde eran comunes las discusiones, insultos, desvalorizaciones, roturas de objetos, golpes, etc. No todas las personas que tuvieron un hogar así son violentas, pero existen muchas posibilidades de que repitan el modelo familiar cuando establezcan sus propias familias.

Las descalificaciones, desvalorizaciones e insultos son síntomas que indican la presencia del fenómeno. Frases comunes son: "así no se hace eso", "déjame a mí que tú no sabes", "eres muy lenta", "cállate, no seas tonta", "¿qué dices?, si de esto tú no sabes", etc.

Reflexion – co-costruccion

Descifrando  que es el verdadero amor.

Algunas personas lo confunden con los celos, el control, el abuso, el maltrato, las exigencias excesivas y los gritos. El amor no debe doler. El amor implica confianza, protección, respeto a los gustos del otro, comunicación, caricias, ayudar al crecimiento emocional y espiritual. Consiste en compartir la vida con alegría, dialogar sobre las diferencias y preferencias, y respetar la integridad física, moral y espiritual de la persona amada. Las mujeres que aguantan una relación abusiva indefinidamente acaban perdiendo su salud física y mental, las mujeres en situaciones abusivas pierden su autoestima y no se dan cuenta del peligro que corren.

Amar es el  dominio de las conductas relacionales a través de las cuales uno mismo, la otra, el otro surge como legítimo otro en convivencia con uno.