Este ciclo explica por qué resulta tan complicado para algunas mujeres defenderse de la violencia de la que son objeto y alejarse del maltratador, una vez pasada la fase de agresión. Fuera del periodo asociado al impacto de la agresión, a una mujer le va a resultar muy difícil implicarse en la resolución de su situación. 

ETAPA 1 - ACUMULACIÓN DE TENSIÓN: En esta etapa, el maltratador muestra diferentes signos como malhumor, menosprecios, indiferencia hacia su pareja. 

La mujer siente una gran confusión y sabe además que no puede cambiar la situación ya que el maltratador se mantiene en una actitud de no diálogo.

ETAPA 2- EXPLOSIÓN VIOLENTA: Estalla la violencia y se mezclan todas sus formas. Física: diversas  formas de agresión al cuerpo  de la mujer: golpes, heridas, moretones, etc. Psicológica: amenazas, desprecios, humillaciones, etc. .Violencia sexual: En la medida que esta etapa se repite en una relación, va siendo más y más larga.

ETAPA 3 - LUNA DE MIEL: El maltratador "parece" haberse dado cuenta de lo hecho, muestra arrepentimiento, promete no volver a ser violento, puede hasta mostrarse cariñoso.  En la medida en que se repite el círculo de violencia, esta etapa se va haciendo más y más corta hasta desaparecer y quedar sólo en una mezcla de las dos etapas anteriores.

La mujer refuerza la negación de la violencia y cree que él puede cambiar...

Negación de la violencia.

La mayoría de las mujeres  que son maltratadas,  no se reconocen como tal o minimizan la situación. Asumen el sufrimiento como un desafío, como si ellas pudiera cambiar la situación, cambiarlo a él echan la culpa de la irritabilidad de su compañero a factores externos como la falta de trabajo, los problemas, el alcohol, las drogas e incluso llegan a culpabilizarse a sí mismas. Encuentran cualquier argumento para justificar a su pareja. Si ya no puede justificarlo busca argumentos para negarse a salir de esa realidad (económicos, amor, los hijos, etc.).